María Victoria y Vicenta, Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, celebran 50 años de consagración religiosa. Un aniversario para dar gracias por el camino recorrido y por tantos años de entrega.
Han pasado cincuenta años desde aquel primer “sí”. Un “sí” que se ha renovado cada día y se ha hecho vida en las comunidades, en la misión y en tantas personas que han encontrado en ellas cercanía y Consolación.
Hoy nos unimos a su alegría y damos gracias por sus vidas, su vocación y todo lo compartido. Que María, Madre de Consolación, siga acompañando su camino.
¡Feliz 50 aniversario, María Victoria y Vicenta! Gracias por vuestro “sí” y por seguir haciendo de vuestra vida Consolación.