La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro
El Papa León XIV evoca la imagen del buen samaritano: su mirada abierta y atenta al enfermo, la mirada de Jesús, que lo llevó a una cercanía humana y solidaria.
Servir al prójimo es amar a Dios en la práctica. Apelemos en este día a la compasión y misericordia hacia el enfermo y el necesitado, así como hacia quienes lo cuidan. Que no falte nunca en nuestra vida esta dimensión fraterna “samaritana”, incluyente, valiente, comprometida y solidaria, que tiene su raíz más íntima en nuestra unión con Dios.