Con mucha alegría y agradecimiento, las Hermanas de la Consolación hemos celebrado los
150 años de nuestra llegada a Benicarló, el 1 de febrero de 1876. Para dar gracias por este
largo camino compartido, el Colegio Nuestra Señora de la Consolación acogió, el 2 de
febrero, una Eucaristía de acción de gracias en la capilla del centro.
La celebración, presidida por el obispo de Tortosa, mons. Sergi Gordo, reunió a unas 450
personas: hermanas, alumnado, familias, profesorado, exalumnos y amigos de la
Consolación. Fue un encuentro muy vivido, animado por el coro del colegio y culminado
con una emotiva danza de agradecimiento de los niños y niñas.
Nuestra hermana Pilar Goterris, directora general del centro, compartió que «ha sido un
momento de mucha alegría que nos ha ayudado a sentir, una vez más, lo unidos que
estamos al pueblo de Benicarló». Recordó también que esta comunidad fue la última
fundación de santa María Rosa Molas, lo que la hace especialmente querida para toda la
Congregación.
La Eucaristía, celebrada en la fiesta de la Presentación del Señor y en la Jornada Mundial
de la Vida Consagrada, tuvo un aire muy familiar y sinodal, con la participación de
personas de las parroquias de la ciudad y de tantos que, de una u otra manera, se sienten
parte de la Consolación.
A lo largo de este curso se realizarán diversos actos conmemorativos. Entre ellos, tendrá
lugar una exposición sobre la historia y la vida del colegio a lo largo de estos 150 años, que
recogerá fotografías, materiales, recuerdos y antiguos vestidos, y el concierto de la Coral
Sinfónica de Benicarló (fechas por concretar). Además, ya se ha inaugurado un mural en el
pabellón del colegio, obra del artista y exalumno Miguel Pruñonosa, como signo visible de
este aniversario tan especial.
Damos gracias a Dios por estos 150 años de historia compartida y renovamos nuestro
deseo de seguir siendo presencia de consuelo, cercanía y esperanza en Benicarló.