El domingo 12 de abril de 2026, en el marco de la celebración del Domingo de la Divina Misericordia, la joven Arismar Rivas dio un nuevo paso en su camino vocacional al iniciar oficialmente la etapa de Postulantado en la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación.
La celebración se llevó a cabo en un clima de oración, alegría y profunda gratitud, contando con la presencia de las hermanas de la Casa Provincial, comunidad donde actualmente Arismar realiza su experiencia, así como hermanas de la comunidad educativa de Caracas y representantes de otras comunidades que se encontraban de paso y quisieron unirse a este momento significativo.
Durante la celebración, Arismar vivió un gesto sencillo y profundo de consagración: de rodillas ante María, Madre de Consolación, expresó su deseo de continuar avanzando en el seguimiento de Jesús, confiando a Ella cada paso de este nuevo tiempo vocacional. Las hermanas la acogieron con alegría y esperanza, reconociendo en este acontecimiento un signo de vida y de apertura generosa al llamado de Dios.
La familia de Arismar también estuvo presente a través de una videollamada, acompañando con emoción y cercanía este paso importante en su proceso vocacional y compartiendo la alegría de verla continuar su camino de discernimiento y entrega.
Después de un tiempo marcado por el aprendizaje, el discernimiento y el crecimiento interior, Arismar inició esta nueva etapa con el corazón lleno de gratitud y paz, renovando su deseo de seguir respondiendo con valentía y confianza a la voluntad de Dios para su vida.
La comunidad dio gracias al Señor por este nuevo paso vocacional y encomendó a María, Madre de Consolación, el camino de Arismar, para que continúe acompañándola y fortaleciendo su respuesta generosa al llamado de Jesús.