Las participantes clausuran la Asamblea renovando su compromiso con la misión.
El lunes 23 de junio, por la tarde, tuvo lugar la clausura de la Asamblea General de la Consolación, poniendo fin a unos días intensos de oración, reflexión, discernimiento y trabajo compartido.
La sesión de clausura comenzó con la presentación de una síntesis de los desafíos que han ido emergiendo a lo largo de estos ocho días de Asamblea. A continuación, la superiora general, Loreto Navarrete, dirigió a las participantes la alocución de clausura, en la que agradeció el interés, la participación y la implicación de las hermanas, así como la preparación de los momentos de oración y de las celebraciones litúrgicas que han acompañado todo el proceso asamblear.
Como gesto final, las hermanas se reunieron junto al sepulcro de María Rosa Molas para orar y recorrer con ella las distintas etapas de la vocación, renovando la entrega y el envío a la misión. Este momento de profunda sencillez y significado permitió poner en manos de Dios los frutos de la Asamblea y renovar el compromiso con la vida y la misión de la Congregación.
En una de las últimas jornadas de la Asamblea, las participantes tuvieron la oportunidad de acercarse a las raíces del carisma mediante una peregrinación por algunos de los lugares más significativos de la vida de María Rosa Molas en la ciudad de Reus.
La mañana comenzó con un momento de oración en la iglesia de la Sangre, desde donde las hermanas fueron invitadas a vivir el recorrido como auténticas peregrinas por la tierra de la Madre. La ruta continuó por la calle del Hospital, con la visita al Albergue de la Misericordia y a la puerta del antiguo Hospital donde María Rosa inició su vida religiosa. Posteriormente, las participantes se acercaron a la casa natal de la fundadora y concluyeron el itinerario en la Prioral de San Pedro, lugar donde recibió el bautismo y donde participaron en la Eucaristía dominical.
Además de este recorrido por los lugares vinculados a la Madre Fundadora, las asambleístas pudieron conocer algunos de los espacios más emblemáticos de la ciudad de Reus. La visita al Museo de Reus permitió acercarse a la historia y al patrimonio de la ciudad, contemplando también la casa natal de Antoni Gaudí y diversas construcciones modernistas que forman parte de la identidad cultural reusense. La ruta fue acompañada por la hna. Teresa María, que actuó como guía, y Ana Edo.
Por la tarde, las asambleístas visitaron a las hermanas mayores de la residencia. El encuentro, vivido en un clima de cercanía y fraternidad, permitió compartir experiencias y dialogar sobre la vida de la Congregación. Las hermanas mayores evocaron con emoción la reciente visita del Papa y mostraron interés por el desarrollo y los frutos de la Asamblea.
Antes de regresar a la Casa Madre, las participantes concluyeron la jornada con la visita al Santuario de la Virgen de la Misericordia, confiando a María el camino recorrido y el futuro de la Congregación.
La Asamblea General concluye así un itinerario de discernimiento, comunión y esperanza que renueva el compromiso de las hermanas con la misión, fortalece los vínculos fraternos y agradece la herencia recibida de María Rosa Molas, llamada a seguir inspirando la vida y la misión de la Congregación en el mundo de hoy.