El domingo 11 de mayo, en el marco del 4° Domingo de Pascua y la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, nos reunimos como hermanas de las provincias de América Latina para celebrar el don de nuestra vocación bajo el lema: “Para el Señor, en los hermanos”.
Participamos hermanas de las diferentes comunidades presentes en Argentina, Chile, México, Bolivia, Perú, Venezuela, Brasil y Ecuador, conectadas virtualmente y unidas por el mismo espíritu de oración, fraternidad y esperanza.
Este encuentro fue un espacio enriquecedor y nutricio de nuestra fraternidad e identidad como Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación, en el corazón del continente de la esperanza.
La reflexión se centró en el Evangelio de Juan 10,11-18, donde Jesús se presenta como el Buen Pastor. A partir de este texto, se abrió un espacio de diálogo y testimonio vocacional, a partir de preguntas como:
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¿Qué representa para ti, en tu vida consagrada hoy, el cayado y la vara del Buen Pastor?
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¿Qué mesas compartidas han fortalecido tu vocación?
Las hermanas compartieron sus experiencias de manera sencilla, profunda y cercana, en un ambiente marcado por la calidez, la empatía y la escucha. Fue un verdadero tiempo de gracia y comunión, donde la oración y la palabra tejieron vínculos y confirmaron el llamado que cada una ha recibido.
Celebramos con alegría esta instancia de encuentro que fortalece nuestro ser hermanas de la Consolación, y nos impulsa a seguir siendo sembradoras de esperanza al estilo del Buen Pastor.