Hoy celebramos el don de ser Consolación
En un mundo tan necesitado de paz, queremos detenernos y recordar la historia de la Madre, María Rosa Molas, quien con su fe profunda y entrega fue sembradora de consuelo y reconciliación.
Dentro de su vida al servicio de los más necesitados, uno de los momentos más destacables fue en 1844, cuando la ciudad de Reus estaba bombardeada por las tropas del Martín Zurbano. María Rosa Molas se plantó ante el general y pidió por la paz para su pueblo.
Somos llamados a sembrar consolación a través de nuestras palabras, de nuestros gestos. Que la vida de la Madre nos sirva como inspiración para vivir con entrega, amor y humanidad.