Qué felices se sentían en su presencia que repitieron más de una vez: «¡Hagamos tres tiendas!» (Serie Consol. Instr. De Miser. e Consolation).
Del 10 al 15 de agosto de 2024, recibimos a la Superiora General - Madre Loreto Navarrete - en la comunidad de Furancungo para realizar una visita fraterna. Como dijeron las primeras hermanas refiriéndose a la presencia de la Madre Fundadora, así nos sentimos: tan felices con la presencia de Madre Loreto que quisimos hacer tres carpas. Fue un tiempo de gracia para nosotras; fue como estar con la Madre Fundadora en persona, tanto que su estancia entre nosotras nos pareció muy breve. Su presencia fue tan grata para nosotras, para las niñas del hogar María Rosa Molas y para los diáconos de la misión católica que la llamaban «Sucesora de María Rosa Molas».
Hubo una tarde de convivencia con las niñas del Hogar María Rosa Molas muy agradecidas por el Hogar y la oportunidad de continuar con sus estudios, almuerzo en la casa de los Padres Redentoristas y una caminata con los Diáconos Antonio y Jackson con rezo del Rosario en la cima de una montaña que nos animó a ser incansables consoladores de las aflicciones de nuestro pueblo.
También tuvimos un encuentro para compartir el documento: Bula de Proclamación del Jubileo Ordinario para el año 2025, un momento muy profundo y enriquecedor, donde a partir del documento y las normas aplicativas Nº 49 y 50, nos invitó a dar gracias por lo que somos y tenemos, a valorar las cualidades de cada uno y potenciar sus limitaciones; a no perder la esperanza, que la realidad llena de desaliento, tristeza, violencia, pobreza no nos quite la esperanza, sino que podamos enfrentar juntos las dificultades, porque vale un libro. Su partida nos ha roto el corazón, pero hemos regresado con energía para la misión que Dios y la Congregación nos han encomendado.
El 16 de agosto, la Madre Loreto Navarrete visitó la comunidad de Inhambane. Fue un día de fraternidad y de conocimiento de las obras, de los colaboradores y de los destinatarios de nuestra misión en Inhambane. El día 17, por la mañana, fue recibida por los padres y cuidadores de la Guardería María Rosa Molas y, por la tarde, por los Laicos de la Consolación. El domingo, en Praia do Tofo, tuvimos nuestro momento de compartir fraterno y de maravillarnos de la belleza de la creación con la brisa del mar.
El lunes, fue recibida por los alumnos y profesores de la Escola Básica 1 de Maio, donde les habló sobre la importancia de no perder la esperanza y de cuidar la vida: el autocuidado, el cuidado de los demás y de la Creación. Por la tarde, pasó un rato muy distendido con los niños de la guardería María Rosa Molas y terminó el día con una visita al Santuario de la Reina de los Mártires, en Guiua, donde reposan los restos de 22 catequistas mártires. Fue un momento de oración seguido de un saludo del P. Ananias, Diocesano de la Diócesis de Guiua. Ananias, Diocesano de Inhambane y Director del Centro de Promoción Humana de Guiua.
Fueron tres días vividos con gran intensidad, sencillez y aprovechando cada momento para disfrutar de la presencia de nuestra Superiora General, una mujer serena y alegre, que nos animó a mantener viva la esperanza y a percibir los signos de esperanza a nuestro alrededor.
Del 20 al 23, la Madre General visitó la comunidad de Matola, donde también tuvo la oportunidad de compartir con las hermanas la alegría y la esperanza de la presencia de Dios en cada momento de nuestras historias personales y como Congregación.
El día 25, con la hermana Jeannette, viajó a Lomé para visitar las comunidades de Togo.