“Consolad…¡Cuidad la vida!” es el mensaje que hace un año recibíamos del XIX Capítulo General, las prioridades de nuestra Congregación para los próximos años.
Este mensaje se concreta en una meta principal: desplegar la fuerza relacional y profética del Carisma en clave de cuidado. ¿Cómo? Volviendo a la Palabra, a Jesús, al testimonio de María Rosa Molas y de las primeras hermanas.
En el último Capítulo General, la Familia Consolación estamos llamados al cuidado integral de la vida en todas sus formas; a tejer relaciones que generen confianza y un “nosotros” cada vez más amplio; a caminar hacia la sinodalidad; a comprometernos con la realidad y con un estilo de vida sencillo, austero y solidario; a promover una economía sostenible y sustentable hacia las personas y hacia la “casa común”; a avanzar abrazando la vulnerabilidad propia y del prójimo.
Seamos ejemplo y testimonio vivo del don de nuestro Carisma… Consolad, ¡cuidad la vida!